Felipe Calderón, con toda la carne al asador

Felipe Calderón, con toda la carne al asador
Por Obed Arango
México paso de resfriado a influenza y de influenza está en transición a pulmonía. Agustín Casterns, el secretario estelar de Hacienda, el año pasado el 3 de junio se aventuró a decir que si en el pasado a Estados Unidos le daba un resfriado, México terminaba con pulmonía, esta vez no, Estados Unidos tenía pulmonía y México tan solo un resfriado…
En aquella ocasión el otrora funcionario del Fondo Monetario Internacional, comentaba que la economía mexicana había desarrollado solidez financiera para absorber el impacto de la crisis estadounidense, aunque no especificó cómo se generarían las divisas faltantes que la economía estadounidense inyecta a México y que iban a la baja. Hoy a más de un año de aquella declaración, México pasó de resfriado a influenza y de influenza está pasando a pulmonía o ya está en ella, como muestra de lo anterior tenemos el acalorado debate que semanas antes las cámaras tuvieron para aprobar el paquete fiscal para el 2010, que lejos de ser una reforma fiscal, como ya comentamos en un artículo anterior resultó ser un paliativo para rellenar los huecos presupuestales a costa de los contribuyentes.
Agustín Casterns quien llegó a la Secretaría de Hacienda con un currículo sólido que incluía su paso por instancias internacionales, era uno de los miembros estrellas del gabinete de Felipe Calderón, la expectativa post-electoral esperaba de él rápidamente moverse hacia una reforma fiscal sólida que reinyectara confianza en los inversionistas extranjeros, que expandiera la base fiscal y que estimulará el empleo y la creación de nuevas empresas, así como suprimiera impuestos que han sido gravosos para la población como la tenencia. Con esto no solo esperaba legitimar el gobierno calderonista y acallar las voces de quienes clamaban fraude. Sin embargo, nada de ello sucedió, en sus tres años de gestión frente Hacienda, su accionar ha sido lento, sus propuestas sosas y repetitivas del pasado, y su discurso trillado lleno de retórica sin creatividad alguna.
El mando de Casterns al frente de Hacienda, no logró un crecimiento de la economía mayor de lo que ya se había vivido con Fox, por debajo del 3 por ciento anual, a pesar de que el banco de México le ha mantenido una inflación por debajo del 5 por ciento anual. Con esto se confirma que los gobiernos panistas no saben crear empleos. La dependencia en el petróleo hizo mella al final del año pasado cuando el precio se estabilizó, asimismo la baja de remesas que es un dinero directo al sostenimiento de las familias ha sufrido bajas considerables registradas por el Banco Interamericano de Desarrollo durante ya 13 meses continuos; y la secretaria de Hacienda no encontró respuestas creativas en cómo estimular la economía para que esta diversificara su base financiera al tambalearse los dos pilares de la economía, petróleo y remesas. La respuesta de Casterns se remitió una y otra vez a la creación y aumento de más impuestos, a la regulación de depósitos con lo cual pega sobre todo a las pequeñas y medianas empresas. ¿Dónde quedó la experiencia internacional de Casterns en la que el micro crédito y la estimulación a la pequeña empresa es motor para estimular a los países en crisis y en desarrollo? Si alguna vez creyó en las mejores prácticas internacionales, no se notó en su paso por Hacienda, su perspectiva sesgada y pobre análisis no le permitieron ver que sus medidas sofocan a la inversión existente y entorpece la creación de nuevos empleos.
Con este paso mediocre por Hacienda que cerró con controversia por su paquete de impuestos, ahora se dispone a recibir el gobierno del Banco de México que ha estado bajo el mando de un exsalinista y exzedillista como es Guillermo Ortiz desde 1997. Si bien, en su momento el nombramiento de Ortiz fue cuestionado por ser uno de los motores emergentes del periodo de Salinas y el “salvador” de la crisis Zedillista, logró desmarcarse de esos antecedentes y crear su propia historia. Durante estos años, Ortíz navegó con sobriedad, sin mayor protagonismo y sin negar la escuela neoliberal a la que pertenece por su pragmatismo económico, logró durante su gestión en el Banco de México imprimirle un perfil claro al impulsar la creación de reservas financieras sólidas, una férrea política de control inflacionario y política monetaria de libre flotación del peso. Sus doce años de trabajo en el Banco de México, pusieron una base para que los gobiernos panistas pudieran impulsar un crecimiento económico exitoso al tener la inflación por debajo del 5 por ciento anual. Sin embargo, faltos de visión Fox y ahora Calderón, no han sabido tomar como base el éxito del Banco de México, que tenía como propósito cuidar la economía macro, el valor del salario de la clase media, parar la creciente pobreza y estimular la creación de pequeñas empresas, así como formar una base sólida ante los retos internacionales. La visión Calderonista respecto a la economía ha sido únicamente de llenar los boquetes de cada presupuesto anual. Ortiz le dejo la mesa servida a Fox y a Calderón, estos no han sabido y ya nos supieron aprovecharla.
Ortiz a pesar de expresar su interés por seguir al frente y contar con el apoyo y reconocimiento de diversos sectores, a capricho de Felipe Calderón, Ortiz se va y llega Agustín Casterns. Así es, el secretario estrella de Hacienda es designado para ser el siguiente gobernador del Banco de México de ser ratificado por el senado. La designación genera cuestionamientos y abre suspicacias. Calderón acostumbrado a usar la fuerza más que la ideas y acostumbrado a tapar boquetes más que generar soluciones de largo alcance, busca en Casterns tener a un a aliado que se pueda mostrar incondicional como hasta ahora para que sus deseos y disposiciones se hagan realidad. No sabemos el costo de ello.
La Jornada el 10 de diciembre, resumió las siguientes razones de Calderón: “Armonizar la relación entre el gobierno federal y el banco central para alcanzar un doble propósito: contar con bajas tasas de inflación, preservar el poder adquisitivo e impulsar cambios que permitan acelerar el crecimiento económico.” Las rezones de Felipe Calderón abre suspicacias, pues esas razones afirman que Ortiz debía continuar al frente del Banco de México. Sin embargo, nos hace pensar que Guillermo Ortiz práctico una autonomía real que posiblemente se opuso a Calderón. Calderón acostumbrado a caprichos y colaboradores incondicionales, nos hace pensar que Agustín Carstens llega al Banco de México para responder de manera positiva a los deseos de Calderón que busca en los siguientes tres años llevar a cabo su visión económica hasta hoy ausente. Hoy es aventurado decir que logrará Calderón que no haya logrado con Ortiz siendo que le puso una mesa servida.
Felipe Calderón amante del fútbol, desea comenzar el “segundo tiempo” de su mandato por la misma ruta, el uso de la fuerza, el trabajo con funcionarios incondicionales a su voz, negativa a escuchar las voces de los diversos sectores, encapricharse en sus deseos, sujetar a las instituciones autónomas como el Banco de México con la única distinción de que al nombrar a Agustín Carstens al gobierno del Banco de México busca esta vez ser claro y poner toda, pero toda la carne al asador. Es el deseo de todos que logre meter un gol aunque sea de chiripa.
Obed Arango

Ilustración por ELFER, si quieres conocer más de su trabajo visita El Chamuco o el Sendero del Peje.
PAZ…
Dec 22 2009
A El FER y a Raúl Trujillo les mando un tremendo saludo, los cartones son excelentes!! Un abrazo a ambos. Obed
Jan 24 2010
ha de ser muy divertido opinar estando en otro pais, creo que serias mas objetivo si dieras tu opinion viviendo en Mexico
Jan 25 2010
Carlos Gómez,
Respeto tu sentir y no, no es divertido. Puede ser divertido para ti posiblemente. Para mi no lo es, es compromiso que no mengua o se negocia por el lugar que habites.
Pienso con todo respeto que tú al descalificar una opinión con un argumento tan débil habla de una falta de creatividad argumentativa para realizar un diálogo sólido y de pereza intelectual. No tienes que estar de acuerdo con lo que escribo, pero me gustaría que expresaras el por qué y cuáles son tus argumentos. La descalificación como recurso sin argumento sólido habla más bien que desconoces el tema o incluso que al vivir en México desconoces la realidad que habitas.
El trabajo de reflexión no depende de donde estés sino el compromiso que tengas con las diversas realidades que habitas. Y sí, por tanto habito en México, posiblemente más que tu.
Gracias por comentar y leer.
Obed