Malorian de los últimos días 7

Malorian de los últimos días en su séptima edición. Una selección musical que sirva para estar parado en el linde. Un ser observando si los mexicanos se dan cuenta o no. El soundtrack del límite. Lo último entre la posibilidad, la potencia y la imposición.

 

The High Company Vol 1

Presentamos brincando y haciendo aspavientos, un nuevo podcast para Estación La Raza: THE HIGH COMPANY a manos de nuestro hermano Yoedito. En varias ocasiones y generalmente a altas horas de la noche, este querido nuestro nos había endulzado el oído con su intensión de sacar del cajón sus fino gusto musical y compartirlo con todos. Ha llegado ese día finalmente y lo celebramos, no sólo porque confirmamos la elegancia caracterísitca de melomanía, sino porque bien le hacía falta a Estación La Raza una sesión que se desvelara y se tomara de menos tres whiskeys. En hora buena. Esto es sólo el principio.

Elotl – La familia mexicana según Liqen

“Poco faltaba para que el Sol, la Luna y las estrellas aparecieran sobre los creadores cuando descubrieron lo que en verdad debía entrar en la carne del Hombre. El Yac, Utiu, Quel y Hoh fueron los que trajeron la comida para la formación del hombre. Esta comida se convirtió en sangre, y así entro el maíz por obra de los progenitores (…)”  Popol Vuh

The Funky Monkey Radio Sessions #1

Estrenando Sesión en la Raza!
BASS MAZE PRESENTA THE FUNKY MONKEY RADIO SESSIONS
Desde Perú llega el primer sabor del Funky Monkey que irrumpe en escena para seguir difundiendo los ritmos del hard funk y la música soul de algunos de los gatos más cool que transitan por el mundo regalando orgasmos sónicos a través de sus voces rasposas y ricas almas negras. Préndanle fuego a la pista y echense a bailar con esta sesión, porque si hay algo en este mundo en lo cual vale la pena creer, eso es el FUNK!

“Los cuatro mandamientos del periodista libre” de Albert Camus

El siguiente texto del escritor argelino, Albert Camus, debió ser publicado el 25 de noviembre de 1939 en el diario Soir républicain (el periódico, publicado en Argel, en el que Albert Camus era redactor en jefe en esa época), apenas tres meses después del inicio de la Segunda Guerra Mundial. En ese entonces fue censurado por las autoridades coloniales francesas. Este texto inédito fue recuperado, “exhumado”, por la periodista Macha Séry de los archivos de ultramar en Aix-en-Provence, Francia. A mediados de marzo del 2012 fue publicado por el diario francés Le Monde.

Sea o no una casualidad que haya salido a la luz justamente en nuestra época, vale la pena difundirlo, se los compartimos.

“Los cuatro mandamientos del periodista libre”

 

De Albert Camus.

Hoy día es difícil evocar la libertad de prensa sin ser tachado de extravagancia, acusado de Mata-Hari, sin verse culpado de ser el sobrino de Stalin.

Sin embargo esta libertad no es más que una de las muchas caras de la libertad a secas, y comprenderemos nuestra obstinación por defenderla cuando nos demos cuenta de que no hay otra forma de ganar realmente la guerra.

Cierto, toda libertad tiene sus límites. Todavía falta que sean abiertamente reconocidos. Acerca de los obstáculos que son impuestos actualmente a la libertad de pensamiento, por cierto, hemos dicho todo lo que pudimos decir; y diremos todavía, a saciedad, todo lo que nos sea posible decir. En particular, nunca nos sorprenderemos lo suficiente una vez impuesto el principio de censura, que la reproducción de textos publicados en Francia y autorizados por los censores metropolitanos sea prohibida en el Soir républicain, por ejemplo. Respecto a esto, el hecho de que un periódico dependa del humor o la capacidad de un hombre demuestra mejor que nada el grado de inconciencia al que hemos llegado.

Uno de los buenos preceptos de una filosofía digna de ese nombre es el de jamás regodearse en lamentaciones inútiles frente a un estado de las cosas que ya no puede más ser evitado. La cuestión en Francia hoy ya no es saber cómo preservar la libertad de prensa. Sino buscar cómo, frente a la supresión de esa libertad, un periodista puede permanecer libre. El problema no interesa más a la colectividad. Concierne al individuo.

Y justamente lo que nos gustaría definir aquí son las condiciones y los medios por los cuales, en el seno mismo de la guerra y sus ataduras, la libertad puede ser no solamente preservada sino incluso manifestada. Tales medios son cuatro: la lucidez, el rechazo, la ironía y la obstinación. La lucidez supone la resistencia al adiestramiento del odio y al culto de la fatalidad. Dentro del mundo de nuestra experiencia, está claro que todo puede ser evitado. La guerra misma, que es un fenómeno humano, puede ser en todo momento evitada o detenida por medios humanos. Es suficiente conocer la historia de la política europea de los últimos años para estar convencidos que la guerra, cualquiera que ésta sea, tiene causas evidentes. Esta visión clara de las cosas excluye al odio ciego y la desesperanza que deja hacer. Un periodista libre, en 1939, no desespera y lucha por lo que cree verdadero como si sus acciones pudieran influir sobre el curso de los acontecimientos. No publica nada que pueda incitar al odio o provocar la desesperanza. Todo ello está en su poder.

Frente a la marea ascendente de la estupidez, es igualmente necesario oponer algunos rechazos. Todos los obstáculos del mundo no harán que una mente suficientemente limpia acepte ser deshonesta. Así, y por poco que conozcamos el mecanismo de la información, es fácil verificar la autenticidad de una noticia. Es en esto que un periodista libre debe poner toda su atención. Porque, si no puede decir todo aquello que piensa, le es posible no decir lo que no piensa o lo que cree falso.  Y es así como un periódico libre se modera tanto en lo que dice como en lo que calla. Esta libertad completamente negativa es, por mucho, la más importante de todas, si sabemos mantenerla. Porque por medio de ella se prepara el avenimiento de la verdadera libertad. En consecuencia, un periódico independiente revela sus fuentes, ayuda al público a evaluarlas, repudia la manipulación, suprime la calumnia, mitiga por medio de comentarios la homogeneización de la información y, en breve, sirve a la verdad en la medida humana de sus fuerzas. Esta medida, por relativa que sea, le permite al menos rechazar lo que ninguna fuerza en el mundo podría hacerle aceptar: servir a la mentira.

Así llegamos a la ironía. Pongamos que en principio un espíritu que tiene el gusto y los medios de imponer la censura es inmune a la ironía. No vemos a Hitler, por tomar un ejemplo entre otros, utilizando la ironía socrática. Eso es porque la ironía persiste como un arma sin precedentes contra los más poderosos. Ella complementa al rechazo en el sentido de que permite no solo refutar lo que es falso sino con frecuencia decir lo que es verdad. Un periodista libre, en 1939, no se hace demasiadas ilusiones sobre la inteligencia de aquellos que lo oprimen. Es pesimista en lo que respecta al hombre. Una verdad enunciada en tono dogmático es censurada nueve de diez veces. La misma verdad dicha complacientemente sólo cinco de diez. Esta disposición dibuja con exactitud suficiente las posibilidades de la inteligencia humana. De la misma manera explica que periódicos franceses como Le Merle o Le Canard enchaîné  pudieran publicar regularmente los valientes artículos que conocemos. Un periodista libre, en 1939, es necesariamente irónico, aunque sea a menudo a su pesar. Pero la verdad y la libertad son amantes exigentes ya que tienen pocos adoradores.

Es evidente que esta actitud del espíritu brevemente definida no sabrá sostenerse eficazmente sin un mínimo de obstinación. Muchos obstáculos son impuestos a la libertad de expresión. Y no son los más severos que puedan desmotivar el espíritu. Porque las amenazas, el veto, las persecuciones en Francia generalmente obtienen el efecto contrario al que se proponen. Pero hace falta acordar que hay obstáculos desalentadores: la constancia en la necedad, la apatía organizada, la ignorancia agresiva, por sólo mencionar algunos.  Ahí está el gran obstáculo a superar. La obstinación es aquí virtud cardinal. Por una paradoja curiosa pero evidente, ella se pone entonces al servicio de la objetividad y la tolerancia.

He aquí un conjunto de reglas para preservar la libertad hasta en el seno de la esclavitud. ¿Y luego?, diríamos. ¿Después qué? No nos apresuremos. Si solamente cada francés quisiera mantener dentro de sus intereses todo lo que cree verdadero y justo, si quisiera ayudar con su humilde contribución al mantenimiento de la libertad, resistir el abandono y dar a conocer su voluntad, entonces y solo entonces esta guerra sería ganada en el sentido más amplio de la palabra.

Sí, es a su pesar que un espíritu libre de este siglo da a conocer su ironía. ¿Qué hay de placentero en este mundo en llamas? Sin embargo la virtud del hombre es mantenerse de pie frente a todo lo que lo niega. Nadie quiere repetir dentro de 25 años la doble experiencia de 1914 y 1939. Por lo tanto hace falta probar un método totalmente novedoso como la justicia y la generosidad. Pero éstas sólo se expresan en los corazones de antemano libres y en las mentes clarividentes. Formar esos corazones y esas mentes, despertarlos, mejor dicho, es la labor a la vez modesta y ambiciosa que corresponde al hombre independiente. Solo falta llevarla a cabo sin mirar más al pasado. La historia dará o no cuenta de estos esfuerzos. Pero habrán sido hechos.

 

Traducción: Carlos Rodríguez

http://www.lemonde.fr/afrique/article/2012/03/18/le-manifeste-censure-de-camus_1669778_3212.html

http://www.lemonde.fr/afrique/article/2012/03/18/les-devoirs-du-journaliste-selon-albert-camus_1669779_3212.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/16/actualidad/1331915071_426010.html

http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=autos&cat=388&id_nota=819317

 

Sophistikator 14

Regresa por fin después de un largo descanso Sophistikator a la Raza para reinventar la primavera y ofrecernos un despliegue de romanticismo roto al ritmo del Abstract Soulful Downtempo. Ritmos Bajos y de colores profundos que incitan a la imaginación que surge dentro los espacios entre un beat y el siguiente.

Espero sea de su agrado y desde el calor que muestra esta primavera del 2012 les mandamos un emotivo saludo y que sigan disfrutando de toda La Raza!


 

LUNA BORRACHA 5 (DRUNK SIDE OF THE MOON)

Una luna regordeta llena de luz embriagante se  merodea por la bóveda esta noche y la Marciana nos acompaña con sus ritmos lúdicos y tambaleantes.Desde Estación la Raza presentamos la quinta sesión de Luna Borracha.

“Calladita te ves más bonita”: un performance de Guadalupe “Fru” Trejo.

¿Qué implica protestar por el sufrimiento, a diferencia de reconocerlo?

Susan Sontag

 El asunto del que quiero hablar es difícil de analizar para mí, no sabría desde dónde abordarlo: si desde el arte contemporáneo, el activismo, el sensacionalismo, los derechos humanos o la violación de ellos… Y tampoco es que sea competente en estas áreas. Así que trataré de abordarlo de la manera más subjetiva posible, porque para la creadora y ejecutante del permorfance del que quiero hablar “lo personal es político”, aunque eso signifique “tomar partido” por el sufrimiento, llevarlo de lo privado a lo público como una denuncia contra la violencia.

Creo que conocí a Fru en la prepa, tenemos un amigo en común: “el Chacarita”, un argenmex con lo mejor de dos mundos: buen futbolista y buen mezcalero. Dejé de ver a Fru durante mucho tiempo, tanto que, cuando la reencontré hace como año y medio (cuando ella me reencontró, mejor dicho), no me acordaba de ella. Fru me reconoció y con una sonrisa me dijo: “Tú eres Carlos, ¿verdad?”, y me dio un gran abrazo. Desde entonces hemos coincidido algunas veces, siempre con alegría; supe que se convirtió en artista visual; nos hicimos amigos en Facebook y por ese medio me enteré que llevaría a cabo un performance.

El pasado jueves 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Fru ejecutó la acción “Calladita te ves más bonita”; aconteció en casa de sus padres y fue transmitida en línea a partir de las 19:30 horas. ¿De qué se trató? A muy grandes rasgos, Fru convenció a su mamá de que le suturara los labios frente a la cámara.

Uno se cuestiona ciertas cosas si por propia voluntad se queda a mirar a una persona conocida haciéndose daño (voluntariamente). No es como quedarse mirando la más sádica de las películas, las noticias de la guerra todas las noches, incluso no es lo mismo que mirar a los que azotan la espalda contra pedazos de vidrio en el metro, aparentemente esa violencia no es personal, ni política. La violencia está más presente en nuestro cotidiano de lo que nos damos cuenta; y si no la percibimos ¿cómo podríamos evaluar la forma en que nos afecta, o hacer algo al respecto?

“[…] Pero la vergüenza y la conmoción se dan por igual al ver el acercamiento de un horror real. Quizá las únicas personas con derecho a ver imágenes de semejante sufrimiento extremado son las que pueden hacer algo para aliviarlo —por ejemplo, los cirujanos del hospital militar donde se hizo la fotografía— o las que pueden aprender de ella. Los demás somos voyeurs, tengamos o no la intención de serlo.

En cada caso, lo espeluznante nos induce a ser meros espectadores, o cobardes, incapaces de ver. Los que tienen entrañas para mirar desempeñan un papel que avalan muchas representaciones gloriosas del sufrimiento. El tormento, un tema canónico en el arte, a menudo se manifiesta en la pintura como espectáculo, algo que otras personas miran (o ignoran). Lo cual implica: no, no puede evitarse; y la amalgama de observadores desatentos y atentos realza este hecho.”

Susan Sontag. Ante el dolor de los demás. 

Porque todos estamos hartos de la violencia, ¿no? La forma que Fru eligió para comunicar su hartazgo fue el performance, ella es artista, esa es su trinchera. Personalmente no estoy interesado en reivindicar la violencia como método de aprendizaje, forma de arte o terapia de choque. Pero si alguien a quien conozco se hirió con la intención de que algo cambie para bien, lo menos que puedo hacer es escucharla. Ignorarla, desacreditarla de entrada sería justamente el mal hábito que “Calladita te vez más bonita” quiere cuestionar, o denunciar. Después de escucharla, que cada quien juzgue como quiera:

 

¿Cómo surgió tu proyecto?

“¡Te callas y te aguantas! ¡Compórtate!” Ésta fue la frase que detonó la pieza.

Acercarme a historias de otras mujeres que fueron violentadas en su entorno familiar y el estudio de algunas teorías feministas, me permitió volverme más sensible a los discursos y mecanismos que se utilizan para ejercer la violencia. Me atrevo a decir que uno de los mecanismos mayormente utilizados para ejercer la violencia es enseñarnos a callar.

 

¿A quién te gustaría que llegue tu performance?

A todas las personas, ya que el performance aborda una problemática que nos pertenece a todos, nadie está exento a ser callado de manera violenta. Nos han hecho creer que está mal denunciar y más cuando se pone en riesgo el núcleo familiar. La denuncia dentro de la familia se traduce casi como una traición.

 

¿Por qué valió la pena hacerte daño?

No me hice daño, ni me lo hicieron. Antes que nada tendríamos que preguntarnos ¿qué es hacernos daño? Para mí, tener la libertad de hacer una acción con mi cuerpo en la que pueda denunciar algo que me afecta es más benéfico que dañino.

Yo no hubiera pensado hacer esta acción, que visualmente es muy fuerte, si supiera que mi madre no es una experta en su profesión (odontóloga), ella sabe perfectamente bien suturar y tiene toda la capacidad para resolver una emergencia. Creo que, como la mayoría de las madres, Esther es una mujer con mucha fortaleza y valor, capaz de hacer lo que sea por complacer a sus hijos.

 

¿Por qué hacer partícipe a tu mamá?

En mis performances no me interesa mostrar ficciones sino realidades, justo ahí es donde lo diferencio del teatro. Para poder construir la idea es fundamental la presencia de mi madre, sin ella no hubiera sido posible demostrar que silenciar a los hijos es realmente violento.

En nuestra cultura, las madres son las que tienen la consigna de educar a los hijos y, en la mayoría de los casos, de manera inconsciente se repiten los discursos en los que se debe silenciar a las personas para poder tener el control y autoridad sobre ellas.

 

¿En qué casos es necesario que la intimidad se convierta en algo político?

En todos los casos y más si se trata de violencia. Lo que está en la superficie no tiene contenido, es por esa razón que creo necesario exteriorizar la intimidad. Justo en lo más profundo de nuestras vivencias, en lo escondido, se encuentran las particularidades de los problemas realmente graves.

 

¿Qué significa “político” en este contexto?

Arte, denuncia y sensibilidad.

 

¿Cómo una persona puede reconocer cuando está siendo intencionalmente herida por medio de la imposición del silencio?

Preguntándose por qué razón debe guardar silencio, si le afecta o no y por qué.

Es muy difícil, crecimos en una cultura que enaltece el silencio, el mismo refrán lo dice: “calladita te ves más bonita” y ¿quién no quiere ser una persona bonita? Sí es lo único que importa ¿no?

 

¿Por qué “Calladita te ves más bonita” es arte?

¿Quién dictamina qué es arte? Yo entiendo que son las instituciones artísticas quienes lo hacen. Ahora bien, esta pieza no está dentro de ninguna de ellas, entonces ¿es o no, arte? No lo sé aún, pero me atrevo a decir que sí lo es, porque “calladita te ves más bonita” es una imagen que contiene una serie de símbolos que construyen un significado y para mí eso es una pieza artística.

 

¿Cómo es que el arte puede ayudar a mejorar la vida?

El arte construye ideas y como consecuencia abre un abanico de posibilidades para quien lo crea y para quien lo contempla. Éste aporta sensibilidad y la sensibilidad es la herramienta que nos permite ser creativos. Estoy convencida que lo que necesitamos para tener una vida mejor es generar transformaciones dentro del sistema, éste ya está muy podrido, pero para eso se necesita seres sensibles y creativos que propongan.

 

¿Qué es ser mujer para ti? ¿Cómo lo ejerces?

Ser mujer para mí es ser cuerpo, todo recae en él, mi andar, mi pensar, mi sentir. Es maravilloso y a la vez muy fuerte y pesado por el lugar que ocupamos y toda la carga simbólica que se nos ha impuesto.

Ejerzo mi ser mujer mostrándome como un ser humano que piensa, siente, expresa y lucha cada día por ser un poco más libre.

 

Para ver el performance:

http://www.livestream.com/calladita

 

Más información sobre “Calladita te ves más bonita”:

http://www.facebook.com/events/257519384329319/

http://www.eluniversaldf.mx/home/nota43286.html

 

Sobre Fru:

http://frutrejo.blogspot.com/

http://www.guadalupefrutrejo.com/

 

P.D. Milan Kundera sobre la compasión, fragmento de “La insoportable levedad del ser”.

 

“Todos los idiomas derivados del latín forman la palabra «compasión» con el prefijo «com-» y la palabra pas-sio que significaba originalmente «padecimiento». Esta palabra se traduce a otros idiomas, por ejemplo al checo, al polaco, al alemán, al sueco, mediante un sustantivo compuesto de un prefijo del mismo significado, seguido de la palabra «sentimiento»; en checo: sou-cit; en polaco: wspól-czucie; en alemán: Mit-gefühl; en sueco: med-kánsla. En los idiomas derivados del latín, la palabra «compasión» significa: no podemos mirar impertérritos el sufrimiento del otro; o: participamos de los sentimientos de aquel que sufre. En otra palabra, en la francesa pitié (en la inglesa pity, en la italiana pieta, etc.), que tiene aproximadamente el mismo significado, se nota incluso cierta indulgencia hacia aquel que sufre. Avoir de la pifié pour une femme significa que nuestra situación es mejor que la de la mujer, que nos inclinamos hacia ella, que nos rebajamos.

Este es el motivo por el cual la palabra «compasión» o «piedad» produce desconfianza; parece que se refiere a un sentimiento malo, secundario, que no tiene mucho en común con el amor. Querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad.

En los idiomas que no forman la palabra «compasión» a partir de la raíz del «padecimiento» (passio), sino del sustantivo «sentimiento», estas palabras se utilizan aproximadamente en el mismo sentido, sin embargo es imposible afirmar que se refieran a un sentimiento secundario, malo. El secreto poder de su etimología ilumina la palabra con otra luz y le da un significado más amplio: tener compasión significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él cualquier otro sentimiento: alegría, angustia, felicidad, dolor. Esta compasión (en el sentido de jvspó/czucie, Mitgefübl, madkansld] significa también la máxima capacidad de imaginación sensible, el arte de la telepatía sensible; es en la jerarquía de los sentimientos el sentimiento más elevado.

Cuando Teresa soñó que se clavaba agujas entre las uñas, reveló así que había espiado en los cajones de Tomás. Si se lo hubiera hecho alguna otra mujer, no hubiera vuelto a hablar con ella en la vida. Teresa lo sabía y por eso le dijo: «¡Entonces, échame!». Pero no sólo no la echó, sino que le cogió la mano y le besó las yemas de los dedos, porque en ese momento él mismo sentía el dolor debajo de las uñas de ella, como si los nervios de sus dedos condujeran directamente a la corteza cerebral de él. Un hombre que no goce del diabólico regalo denominado compasión no puede hacer otra cosa que condenar lo que hizo Teresa, porque la vida privada del otro es sagrada y los cajones que contienen su correspondencia íntima no se abren. Pero como la compasión se había convertido en el sino (o la maldición) de Tomás, le pareció que había sido él mismo quien había estado arrodillado ante el cajón abierto del escritorio, sin poder separar los ojos de las frases que había escrito Sabina. Comprendía a Teresa y no sólo era incapaz de enfadarse con ella, sino que la quería aún más.”

 

Carlos Rodriguez

JOSELO / Anécdota ilustrada

Las etiquetas, categorías y los campos semánticos son los acérrimos enemigos silenciosos de los creativos. Siempre logran encasillar su trabajo, compararlo, desmenuzarlo y finalmente emitir un juicio dictado por las vacas sagradas del mundo del arte y el diseño, quienes se lamen las espaldas unas a otras y dan espaldarazos con manos huecas a trabajos que sólo ellos consideran dignos de ser presentados a la luz pública, en esa escena artística tan vista y manoseada.

Eje Central / Taxi Molotov

Señoras y señores, reciban con un fuerte aplauso una nueva edición de Eje Central, el podcast que desde Bogotá hace parte de Estación La Raza con su impronta muy particular, y que desde la edición pasada consta de un trabajo colaborativo entre Stereofly (Mauricio Duque y Gabriel Guerrero) y nuestros viejos conocidos Aboriyen y Bochika,  haciendo experimentos sonoros y metáforas auditivas utilizando el filo del Spoken Word y la rítimica de un Trip Hop alborotado.

Malorian de los últimos días 6

Ya hace 5 meses que no contábamos con una sesión más de Malorian de los últimos días. Sencillamente es porque al Clement se le prende la oreja sólo en estado de hartazgo; y hoy está harto harto.
La selección en este podcast es para oídos inquietos, mentes críticas. Se trata de música multi dimensional para hacer que la rabia aflore y adquiera buenos modales. Estructuras sonoras para reflexionar en el tiempo y abordarlo lleno de nuevas formas de pensamiento, nuevas maneras de estar.
Música para el final antesito de que acabe…
PAZ

Celebrando el día de la Radio

Fotografía de Marcia Valverde

Es titánica la tarea de hacer radio, y sin duda la radio independiente
es un romance de locos o una terquedad infantil. El día de la radio,
avanzado el siglo que sucede, es claramente un momento para detenerse
a observar los pasos de brontosaurio que hemos dado como instrumento
comunicativo en los últimos diez años. Este mismo espacio, que antes
tuvo otro nombre y que además se mantiene sobre los hombros de nuestro
web mastter, o como se conoce en casa el maistro wey, no es más que un
espacio de juego en el que confluimos varios resistentes necios que
nunca abandonamos el sueño de hacer radio.

Esta generación nuestra que creció pensando que la radio independiente
era el altavoz de los disidentes, que vio andar y morir decenas de
proyectos alternativos que fabricaban sus propios trasmisores, como lo
hiciera Nikola Tesla, con el sólo propósito de oponerse a la
imposición de un monopolio del mensaje; esta misma generación es la
que descubre en el espacio de la red una oportunidad más democrática
de trasmisión. Gracias al avance de este espacio virtual hemos visto
germinar miles de radios virtuales de distintos colores y sonidos.

Cuando Estación La Raza no era lo que ahora es, o cuando apenas
germinaba con otro apodo, veíamos con sorpresa que otros como nosotros
hacían esfuerzos parecidos por sonar y mantenerse en el espacio
virtual, vimos la aparición del streaming, de los blogs y de miles de
sistemas de reproducción de archivos distantes, junto a otros tantos
cuyas caras no veíamos que como nosotros se preocupaban por abrirse
espacio entre el espacio. Hoy esa tarea ya está hecha, esos surcos ya
están trazados y no hace falta más que intención para hacer una radio
virtual. Con intención, buena música y mucho pero muchísimo trabajo se
puede colar uno entre la vida cotidiana de diez o cien personas que
hacen click en tu espacio virtual para escuchar lo que desde tu casa
decides decir, así, sin más, sin deudas de nada ni a nadie.

Entre las primeras trasmisiones de esta estación rezaba alguna:

Esta es Estación la Raza, somos un grupo de personas que, con un
interés común nos juntamos y generamos este portal. Lo creamos porque
todavía creemos en los medios de comunicación y en el valor de
trasmitir la información. Es un blog porque cuando descubrimos la
blogsfera nos dimos cuenta de que ahí es donde se están abriendo los
caminos para que los medios independientes fluyan con relativa
libertad. Independientes porque a pesar de las manoseadas que ha
sufrido la palabra creemos todavía en la independencia. En la nuestra
porque ninguna marca, ninguna persona y ningún organismo se anuncia a
costa de nuestro trabajo y nadie gana un centavo sino lo invierte en
este proyecto. Así tenemos la absoluta libertad de odiar a quienes
odiamos y amar a quienes amamos a razón de que nos da la gana y no
debemos explicaciones sino a nuestras propias conciencias (…)
Trabajamos por nosotros, con los brazos abiertos a los otros pero no
le debemos nada a nadie, así que esto es pura y absolutamente lo que
somos.

Así, con esta libertad, celebramos que los proyectos alternativos de
radio han perforado la telaraña mediática para abrir campos sonoros a
quienes tienen la voluntad de hacerlo. En este espacio tiene voz el
que la quiere, y La Raza se une a este esfuerzo, es más, la Raza
humildemente sabe que ha contribuido con trabajo en que esto suceda y
así nos mantenemos en la historia de este hermoso medio comunicativo,
en la resistencia, trasmitiendo.

 

Bochika ( desde el sur Ideológico)